Nuestro miedo más profundo no es que seamos inadecuados.
Nuestro miedo más profundo es que somos
inconmensurablemente poderosos.
Lo que nos asusta es nuestra luz, no nuestra oscuridad.
Nos preguntamos: ¿quién soy yo para ser brillante,
encantador, talentoso y fabuloso?
En realidad, ¿quién eres para no serlo?
Eres una criatura de Dios.
Jugar a ser insignificante no le sirve al mundo.
No hay nada inspirador en encogerse para que los demàs
no se sientan inseguros a tu alrededor.
Hemos nacido para dejar de manifiesto
la gloria de Dios que hay dentro de nosotros.
Que no està sòlo en algunos, sino en cada uno de nosotros.
Y, al dejar que nuestra propia luz brille,
inconscientemente, les damos permiso a otros
para que hagan lo mismo.
Al liberarnos de nuestro propio miedo,
nuestra presencia, automáticamente,
libera a otros.
Extraido del blog de Silvia Urite
Frase para varios días: “Desconecto”
Hace 6 horas

2 comentaris:
No lo conocia. Gracia por compartirlo... me lo voy a llevar al boletín de Clonlara... (en unas cinco semanas) ¿te parece bien?
Cariños inmensos,
Bueno, realmente esas palabras no fueron escritas por Nelso Mandela, sino por Marianne Williamson en su libro "A Return To Love: Reflections on the Principles of A Course in Miracles" escrito en 1992. El verdadero discurso que dijo Nelson Mandela cuando se posesionó como presidente en 1994 lo encuentran en el siguiente link:
http://albertmedran.com/bloc_cast/2010/02/14/discurso-de-investidura-de-nelson-mandela/
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